Hematología

Hematología
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Hematología

La Hematología se encarga de estudiar, diagnosticar, prevenir, tratar y, en la medida de lo posible, curar aquellas enfermedades relacionadas con la sangre, la médula ósea, el bazo y los ganglios linfáticos.

Esta rama de la ciencia de la salud se encarga del estudio de los glóbulos rojos y blancos, las plaquetas, el mecanismo de coagulación, entre otros, son componentes de la sangre que el hematólogo estudia en profundidad; puede decirse que ellos son el objeto de su trabajo.

Cualquier persona niños, jóvenes, adultos y ancianos pueden ser atendidos por el hematólogo, aunque para estudiar las funciones y trastornos de la sangre en los más pequeños existe el hematólogo pediatra.

Por ser la sangre el elemento que circula por cada centímetro del organismo, se justifica que sea un área digna de investigación y especialización. Ejemplos de las enfermedades que suele atender un hematólogo son:

  • Anemia: aplásica (cuando la médula ósea produce muy pocos glóbulos rojos, blancos y plaquetas), hemolítica (cuando los glóbulos rojos se destruyen muy rápido), ferropénica (cuando carece de hierro), megaloblástica (presencia de glóbulos rojos muy grandes en la sangre), de células falciformes (cuando existe una anomalía en la hemoglobina).
  • Trastornos hemorrágicos: hemofilia (hereditario, cuando se producen constantes hemorragias que no pueden detenerse), púrpura trombocitopénica idiopática (disminución anormal en la cantidad de plaquetas).
  • Leucemias, linfomas u otro tipo de cáncer en la sangre.
  • Transplante de células madre/médula ósea (precursores hematopoyéticos).

Para diagnosticar cualquiera de estos problemas, el hematólogo deberá realizar una serie de pruebas de laboratorio y solicitará la exploración minuciosa de todos los componentes de la sangre, para encontrar cuál pueda estar fallando y generando los síntomas.